Para mis lectores, cómplices, y amigos.

Busco compartir años de poesía aprendizaje, vicios y expectativas dejando libre la interpretación final.
Haciendo que la poesía se mueva y nos vaya mostrando algunas cosas que aún persisten en nuestra memoria. Ando en busca de poemas que no mueran, que me desafíen pero lo más importante que me brinden aprendizaje.
Como verán tarea nada fácil, pero confío que este dialogo abierto entre ustedes y yo dará frutos.
Bienvenid@s
Natalia Correa.

lunes, 8 de julio de 2019

Ojos primitivos



Mientras tu boca  se vuelve un ausente  presagio,
tus ojos  se me clavan  como madera,
ardiente  y olorosa,
adentro  existe una  lluvia   desconocida,
que abre los  espacios,
y le da  al tiempo,  a  nuestro tiempo
un sonido  exacto.

Hoy no hemos  de  salvar  a  la  flor,
sin  embargo, escribiremos  letra por  letra
 a  que nos  sabe  la noche,
como se  hunde  el corazón  en  un páramo quieto
a  veces  intranquilo.


Eres una estrella  que  ama   el viento,
de ojos primitivos,
súbitamente  este mundo  se  muestra  inocente,
toco tus  cenizas,  que  han hecho de tí un incendio,
 y con certeza te hundes  entre mis  brazos, te  acoplas  a  mis  latidos.

Mientras afuera  parece  que  la  hiedra    deja de beber  lo que nos   habita,
y entre nosotros  ha  nacido tanto,
que lo atesoro en la tierra,
y se lo  comparto  a los  lobos
para  que su  aullido  sea  un presagio sincero  
en la  noche larga  que  cabalga  en busca  de  tus ojos  primitivos.


jueves, 30 de mayo de 2019

El viento tiene nombre (Salamandra Blues)




“We all got to die
But some people
Some people
Some people got to suffer before they die
This about a man
He's gonna be crucified
Some people die of cancer
Some people die of AIDS
But this man's gonna be crucified
Woke up this morning
In a deep deep
a deep sleep”
Resurrection Blues de Otis Taylor

Escapar es  juntar los  hilos  de la   vida  y correr,
dejando que el sudor  recorra   tu cuerpo,
buscar  simetría  al infierno
dejar  de respirar  en un  latir violento.

 El viento  afilado hoy busca su espacio, 
 hoy tiene tu nombre: papá,
en boca de todos nuestros  muertos,
alguien más   te nombra
como fruto en lumbre  vivísima
como pan  caliente que con la poesía
nos  viste ante  la orfandad.

Papá.. que encarnas en el cosmos
con  un piano,
que sigues leyendo  libros 
escritos  con tinta roja,
que ahora  repites en mis  labios,
que tiñes  turbulentos escollos
 y mágicos  líquenes  con tu  ausencia.

Mientras  tanto yo  avanzo entre horas  y  tinieblas,
sin ser   débil  he conocido  la fragilidad,
mi piel   hecha  jirones  por soñar  y ser distinta,
te extraña  te llama
pero la vida  sin ti es un desierto,
una  llanura  extensa  y peligrosa.

Papá  tu sonido sobrepasa la muerte,
tus pies aún me sirven para andar
y en tu  palabra hoy  habita  la libertad,
hoy te vuelves  estructura profunda,
que sonríe  a caída libre,
 que  dialoga de manera  liquida
dentro  de una lenguaje  sonoro.

1, 2 y tres  por ti,
 que  estás   en  la   lluvia  y  sus   andanzas
 incluso  en el error  y en la violencia  del  agua,
 1, 2 y tres  por ti,
 que  estás  recostado  al sol
sofocando  la tristeza
 que  aún queda  entre los  ojos.

 Feroz y trasparente te vuelves viento,
y hoy  tu  nombre  no se muere,
y así la  angustia de ayer  nos conmueve,
mientras  la noche trae indicios  de tu  compañía,
sabes  que no tengo nada más  que tu nombre,
cortado en finas   hojas  de papel 
entre origami y cubos de hielo,
a  veces   me da  frio  a veces  me da miedo 
y otras  tantas  no lo  entiendo.

Cuando te  pienso surgen   en mí
palabras   endiabladas de  círculos   perfectos,
 3.14. 16…..
lecturas  infinitas  que debelan las  absurdas fronteras,
que hoy conocemos,
 voy a  la raíz como por  el mundo,
quizá mientras  la   tristeza me  golpea
un blues  suena y suena…

Cuantos   como nosotros: ágiles ingrávidos, desprovistos,  lacerados, rotos, inconclusos
sueñan  en tomar carretera,
porque ahora no hay otra  manera  de encontraste
más que por el viento que viaja  y  hondea,
tu nombre través  del tiempo. 
Papá.



 Salamandra  Blues  Diario de  viaje
Natalia  Correa.





domingo, 17 de marzo de 2019

SIRENA NEGRA - NO CUMPLEAÑOS


La nostalgia  me muerde
entre lágrimas puntiagudas  de híbrido carmín,
sé de sobra  que hay días
donde todos  vamos  hacia  la tristeza,
a lo no nombrado,  hacia lo muerto.

Hacia  el mar  van  los  labios  que ya no hablan
y apenas  sobreviven,
¿Qué de malo  tiene  romperse?
en orfandad  constante sin decirle a  nadie,
 en un día  de  no cumpleaños.

Presencia  pura  visión  de  fuego,
incandescente recuerdo
donde guardar  aquello  que  termina,
aquello  que  enceguece,
con el  brillo  desnudo   de la   fiebre,
con la  espera  lenta  y frágil   de  la muerte.

Corteza  donde  la belleza   es   el signo
y  el agua  su espesura,
musgo  disperso que escribe  y  resbala
como música  que araña a  los  amantes,
como  silencio que  trae al presente a  nuestros  muertos,
en un día  de no  cumpleaños.


Feroz magia  que  habita   en  ti  para   conocer  la  soledad,
confuso  jardín  donde  habita   el minotauro,
donde  crecen las   brujas,
donde  humeantes  aúllan las  Sirenas,
todas ellas  y  yo  cantamos  hacía lo profundo.

En un no  cumpleaños
alguien  comienza  a excavar entre sus dolores,
en un no cumpleaños
alguien  apaga la vela  de  ese otro  tantas  veces,
y entre  eternidad  se derrumba,
y otros  tantos   intentan  zurcir  los  pétalos a las   flores,
y mientras  tanto  yo 
en un   cumpleaños
salto al vacío  de  la melancolía,
voy a ese mar que no  se acaba  nunca,
Mar …mar… de  mis  entrañas.


Natalia  Correa.