Para mis lectores, cómplices, y amigos.

Busco compartir años de poesía aprendizaje, vicios y expectativas dejando libre la interpretación final.
Haciendo que la poesía se mueva y nos vaya mostrando algunas cosas que aún persisten en nuestra memoria. Ando en busca de poemas que no mueran, que me desafíen pero lo más importante que me brinden aprendizaje.
Como verán tarea nada fácil, pero confío que este dialogo abierto entre ustedes y yo dará frutos.
Bienvenid@s
Natalia Correa.

martes, 21 de diciembre de 2010

(IDEA #5)

Mi amor habla con lágrimas de cocodrilo,
mientras el dolor aparece por las grietas de la risa,
en los sueños de mi almohada.

Dame lágrima que trasgreda los motivos del color,
ceniza y cuerpo para tolerar la ausencia,
palabras que defiendan lo que el amor significa,
porque hoy con el miedo y las horas yo me rindo,
teniendo una lágrima de bordes salados entre las manos,
y un recuerdo cobarde y una mujer cobarde
hecha pedazos hasta los huesos

Niebla en curso, imagen que amanece herida,
insepulta con otros ojos,
mundo triste y carnicero
que conoce la fidelidad y lo profundo del sueño,
usurpa la sombra y exorciza raíces
en un soplo de horas que presienten el mundo,
en un denso mar que conoce la playa.

En el silencio de tus lágrimas
y el rubor de mis dudas,
andamos aún tomados de la mano,
por el pasillo en donde se aleja
la luz de nuestras espaldas,
pero donde también parece haber
una puerta al fondo de la penumbra
que nos espera.

Pero no sólo eso sujeta mis costillas,
al puro no... al simple sí,
dejo caer silencio como lluvia,
en brotes de diluvio,
en brotes de rocío,
Así de este sueño turbio yo me despedido.

Por eso insisto...
sin culpa ni ansia
en donde no.



Trabajo de imagen realizado por Dario Beniher.

*El texto en rojo pertenece a Daniel Zeitna (Fue una pequeña improvisación realizada en la lectura de poesía denominada ¡Que fluya la poesía que rueden las cabezas!.
Con el afán de que el poema este en movimiento, esa parte va ir cambiado para darle más peso a la poesía oral, y a esa sensación del instante).

viernes, 26 de noviembre de 2010

8

Número ardiente
que se duerme en las alturas,
iracundo y desbocado,
boca en trozos prohibida por los años,
su grito ondea, y se ciñe al cuerpo,
cierta y viva manera de correr,
por las cortinas del deseo aún despierto,
señas laberínticas que estremecen y atañen,
raíces filosas que bordean los motivos.

Todavía el aire es inmóvil ante el principio,
lúgubre bostezo que amenaza la pura existencia,
mientras la lágrima corona la plegaria,
y el infierno no es la llama,
sino un latido que se aleja
como viento por la ventana.

Cómo verán mis manos tu vientre,
con ocho años de distancia,
quizá las palabras bordearán el sentimiento
frente al mar,
todavía el simulacro de la sangre conocerá tu memoria,
arderás con el silencio que embiste a la fantasía,
como blanco fácil, entre los muros,
con verbo entre jaurías, con el aire con vació.

Ocho veces menos pequeño numeral
enrarecido, abigarrado y fugitivo,
que escondes pájaros como motivos,
caricias que han de latir en la sombra,
islas que tocan y tejen reflejos,
mientras el sueño nos descubre
terriblemente vulnerables
ante la pólvora del tiempo.
mira como rio mira como tiemblo,
mira como te amo ocho veces más
ocho veces menos.

Natalia Correa.



* Imagen especialmente creada para el poema 8.
Artista: Jesús Castillo " Chuyasso"
Si quieres conocer más de su trabajo dale click al nombre.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Beso abierto

Relámpago y sed
visten la lengua del pájaro,
como espejo derramando quietud
antes de la noche,
por eso, los buitres abrazan arena
como verdes palabras,
que aún no crecen,
que aún no existen,
mientras alguien habla de la carne
y sus desgarraduras.

Por eso es que un beso abierto
elimina las formas,
presiente a los prodigios,
que han de volver
con el delirio entre sus páginas,
con racimos de arcilla,
y alfabetos de historias.

Lejos en lo profundo,
entre aullidos y navajas,
hay un mundo que se desviste
con violencia y locura entre sus piedras,
con remanso y amor entre sus calles,
para desvanecerse y vivir,
para desvanecerse y mezclarse,
con el polvo: agónico vestigio de los años.

Los espacios y ausencias que deja el beso
conocen lo humano, e intuyen el hambre,
son frontera y suenan a mitad del invierno,
cántaro de tierra ausente e innumerables huesos,
transparente cuerpo que se rompe,
mientras los albatros van probando la sal
van siguiendo el rastro.

Beso, antídoto que reposa en el mar,
escrito beso en hojas de bosque, con el aire,
estupor a tientas que construye los días
inmerso en el discurso, sin dolor y con vaivén,
mientras se escupe, mientras se muere,
el beso crece, el beso existe
abierto a la poesía del instante.

Natalia Correa.



Pintura: Mar Gasca.
Haz click en su nombre para mayores informes sobre su trabajo.

martes, 2 de noviembre de 2010

Hombre de mar (2)

Luz rabiosa que ha levantado
la geometría de los mares,
como estertores espectrales,
en lo profundo,
palabras que engendran sueño y sirenas
en lo profundo,
entre los puntos cardinales
él nace y es sonriente,
olfatea e ignora, nuestras sombras,
por las paginas sin verbo que se rompen
como crueles atavíos, en brasas compasivas.

Hombre tan mágico, que escribe mi nombre
en un latido idéntico,
sin darme tregua, estrella o destino,
como olas sueltas, mudas son sus manos,
las piedras de su esqueleto han de conversar conmigo,
es música y espuma que a mi lado recobra su memoria,
febriles aguas agazapadas súbitamente,
el amor que hay en él perfora, arrastra,
sin embargo, brilla quieto y vibrante.

Encarna en un abecedario crecido en insomnio,
Y así, me hace edén, latido, reflejo y presencia,
centella de sus noches sin nombrarle.

Oír silencio significa tejer olores,
mientras las estrellas arden,
enorme es el instante donde vuelves hombre,
en negro néctar te ha ido deletreando,
con perlas vagas de aventura
conquista lo inanimado.

Con armas y sed, con crótalos y alas,
se escucha palpitante,
son cúpulas azules su arquitectura,
manantial en flor que se vuelve salado,
oblicua luz en faros que aguardan y guardan futuro,
liquidas raíces que fluyen y duelen
han de alimentarte hombre de mar, hombre real.

Su mundo es ventrículo abierto,
anuncia moradas, conoce los puertos,
trasfiguraciones adentro, vida en colibrí fechada
donde se cuecen los muertos y sus tumbas son de agua.

Natalia Correa.


Foto y edición mia.

lunes, 4 de octubre de 2010

1… 2… 3 POESÍA (Baba de estúpidos…)

Aprendí a despedirme a solas
dejando atrás los ritos mortales,
tiempo de letras desnudas que sueñan contigo,
ya es hora de esparcir verdad e inventar vestigios,
en tus líquidos ojos que se levantan,
porque se equivocan, porque no presienten,
a las ramas de un árbol, en espera de su sangre.

Dedos de noche que tocan madera,
en ellos caben las grandes cosas,
asombro es la palabra que los rodea,
los motivos son:
pájaros que dibuja el mar,
transeúntes llamado a la justicia,
amor que se escribe firme, a la misma hora,
mientras la rabia adorna a millones de personas,
y la víctima sufre el grito, el discurso,la caída.

Y nosotros hablando de amor
en un mundo de muerte,
por eso la poesía aprende a llorar y se desdice,
piensa en moverse, piensa en ser pero termina por irse,
desliza “el hacer” mientras sueña en tu epidermis,
calla lo que debe, se desespera y es infame,
agrieta mi casa, conoce al tiempo y mis fantasmas,
crea islas que nadie ha visto, y arde de un soplo cada noche
se tiende, me libera, y sin más me deja con el vacío.

Se muere de sed y es intocable,
mientras disipa hebras de piedra, y exclama destinos,
poesía que abre, pelea, y abraza,
sin saber cómo ni cuándo será su revancha,
los días sin verso hemos de pagar el precio,
yacer sin ganas, de un solo golpe,
para luego, quebrarnos por encima, por debajo
de algunos pronombres.

Para cantar los juegos del artificio,
existe una quietud en los labios,
un silencio fortuito que te protegerá,
mientras baba de estúpidos habrá de hacerte débil,
pero el tiempo reconciliará a las cenizas con lo que vendrá,
esa baba algunas veces bailará a pleno sol
quitándote el calor que no conoces todavía,
errante y sin orbita así es como de pronto
habrá de salvarnos la poesía.

Natalia Correa.



Ilustración: Cristóbal Sánchez.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Retrato de agua.

A las casas y sus muros
los circunda la marea,
mientras el agua terrible,
se bebe los mundos,
y escupe palabras
que duelen,
como estrellas,
por unos segundos,
cuando todo arrasa
cuando nada queda,
las grietas apagan deseos,
los ojos se inundan,
y las manos se ahogan con penas.

La tierra hace de sí
registro furtivo bajo el agua,
se desvanece y se anega,
en un despoblado cuerpo
que retiene café mientras recibe la noche.

Tempestad
ancla que deletrea
su profundidad,
mientras se va
desbordando su caudal,
gota a gota a sangre fría
cada día de manera tan veloz
se siente ya la pesadilla.

Extraño río que ha escrito
sin saber a donde va,
las acuáticas formas
del instante, del ahora
que descubre y discute
el significado de la pobreza,
y su tan heroica resistencia,
mientras el sur se debate
entre el agua, la esperanza,
y sus sombras bastante desiertas.

Natalia Correa

lunes, 6 de septiembre de 2010

Esta tarde

Anoche,
esta tarde,
estamos repletos
de días abismo con negros álamos,
por eso y más,
con sinceridad absoluta,
ella ya no escribe,
sabe que al filo de la noche,
nadie juega y siempre llueve,
mientras el estruendo de su figura
y los rastros de su amor aparecen,
para regalarte su silencio,
con un beso transeúnte
capaz de conocer los días,
mientras la vida se va
por el foco ardiente
del poema,
mientras los astros y el mar
conocen su refugio,
te doy silencio que hierve,
amor que espera en las calles,
por el mundo,
con la magia del principio
y la experiencia de los años.

Natalia Correa


Foto mia editada por mi.