Para mis lectores, cómplices, y amigos.

Busco compartir años de poesía aprendizaje, vicios y expectativas dejando libre la interpretación final.
Haciendo que la poesía se mueva y nos vaya mostrando algunas cosas que aún persisten en nuestra memoria. Ando en busca de poemas que no mueran, que me desafíen pero lo más importante que me brinden aprendizaje.
Como verán tarea nada fácil, pero confío que este dialogo abierto entre ustedes y yo dará frutos.
Bienvenid@s
Natalia Correa.

martes, 24 de agosto de 2010

Tregua:Una deconstrucción que devela cada frase con tintes de prosa y secreto.

Una carta lleva márgenes en blanco de insólitos vaivenes: es como desnudarse descarnadamente, sin saber. La noche se ha vuelto tan larga, con un leve dolor o huellas de un domingo.

“Dos puntos de justicia completamente solos”.

Sé de sobra que contigo me desdoblo, que contigo seré lo que deseo, pero por ahora estamos tan solos. Y es tan poco mi valor, que lo voy a esconder en un poema. Quizás no sea justo esconderte mi amor entre las hojas, o las pestañas y el vuelo de un pájaro. En todo caso la distancia nos empuja a la soledad…

Que llegan como el color a tu ventana”

El color significa, intuye, y magnifica lo que sentimos. Mientras me pregunto ¿cómo es que será tú mundo?, ¿Qué lo habitará que palabra será la que destape su magia?, ¿qué placer recordarás? mientras sonríes dejándome entrever el reflejo de tu ventana que se pinta y crece de manera salvaje.



Natalia Correa.

martes, 17 de agosto de 2010

Tregua

Tregua con entrega y margen dulce,
dos puntos de justicia completamente solos,
que llegan como el color a tu ventana,
dame tregua, sin nexo con idea,
para reír abiertamente en vísperas
del patíbulo y universo.

Raíces que anudan luz
por encima de la noche,
astros emergentes que brotan
abiertos sin soñar.

Reflejar la larga herida que ya nadie recorre,
esperar como sombra los secos pensamientos
para conceder la magia,
deslizar su filo por el insomnio y los epitafios,
conocer la muerte y dormir sus lustros
en mi cuerpo.

Dame tregua y siénteme porque
la historia de unas lágrimas no es suficiente,
porque sus destellos no han de consumirme,
sospecho que tu amor conoce a mis ojos
que tus labios tan vivos repiten su miedo,
que avanzas por encima de mi negado fulgor.

Entonces sé que esperar sólo nos dará
un enemigo en común: El tiempo,
así que, a mi lado ven que yo te llamo,
sin el volver de pájaro quemado
o su canto enrarecido,
tampoco con sombras frías
o frutos rencorosos,
sino con los secretos
y las sorpresas que te nombran.

Todo es mar, centro de agua,
fulminante rayo de palabras abiertas,
augurios frescos que se graban en la arena,
ya sin la cruel tristeza, o salvaje melancolía,
ahora el mundo se duerme sobre su geografía,
y el amor me dá lo que tanto pedía,
una vida contigo, sin la fatal lejanía,
y unos besos con sabor a tregua indefinida.

Natalia Correa.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Días extraños

Calibraré mi corazón como niebla
hasta quedarme sin tiempo, sin aire,
tejeré en cada palabra
la estrategia sutil de la risa,
mientras que la soledad arderá
como vestigio puro,
me rendiré con el frio taimado,
con el juego mediocre de tu amor con el mío,
para luego ser espada sin filo.

Perderé el paisaje que tanto soñaba,
por lo inerte, por la nada,
deambularé y me perseguirás
siempre con el tenebroso latido
de tu sombra.

Frontera ciega en los umbrales de mi noche,
a distancias siderales mi cuerpo, sus caudales y raíces
eran vivos ojos de impotentes manos.

Querré decir todo, y no podre
la inmovilidad y lo salvaje me lo impedirán,
con arduo empeño de un nunca conoceré la fragilidad,
sus anclas y sus flores, sus vicios y sus contradicciones.

Mientras tanto quedaremos absortos y conmovidos,
por el arpegio silencioso de un jamás,
al unisonó del viento y esos días extraños.

Natalia Correa.
Para RAPH.


Foto mia.

viernes, 23 de julio de 2010

El significado.

Evaporado verbo que circula extrañándote,
vena de mar y tragedia
donde la palabra crece,
sabor amargo que sube como agua dulce
para un rostro desconocido,
siento haber preservado un mundo diferente,
cuando tu vida es un infierno, que todo lo parte
que todo lo borra y sin más lo mata o ignora.

Soñar contigo es extrañarte sin destruirse,
dejarse ir, con los hombros sin el aire.
porque sobrevivir y poseer dolerá
sin embargo, la risa arrebatará lo imposible
lo negado y hará de nosotros un recinto sagrado,
aún no lo entiendes aún no lo sabes,
días terribles sin descanso han de venir
esperando florecer con la calma de un domingo.

Con esa calma quebrada que no sirve y engaña,
por que los ojos cuentan pájaros como nubes,
se muestran infranqueables evadiendo toda sombra.
por un amor que estornuda dulcemente.

Para reconocer el tacto de tu caricia
recuerdo la sola tarde,
la intrépida migaja de pan que se desvanece
la palabra que nos bordea y nos exige
en una tarde resulta en el paladar
que guarda lluvia y justicia antes de un final.

Para extrañarte detrás de tu tristeza
tendrás que ser preludio
que rompa la memoria,
existir y amar secadote bajo el sol,
así cada fragmento de mi palabra
escribirá tu respiración.

Vas como fragancia que se esparce por el mundo,
por que no sólo fuiste río de cien lenguas,
arpegio de fuego manso,
ni el llanto fuerte que derramo después
de un fracaso.

Aprendiendo de tu ser,
preservo y busco
las horas miedo,
la luz salvaje y recurrente,
sueños tendidos sin su amargura,
rabioso acervo de tu nombre, de tu mar
que a veces echa raíces.

Es entonces cuando comprendo
lo que extrañarte significa,
fríos diseminados torpemente,
mientras el viento nos conoce vivamente.

Labios de renuncia,
ojos de cuchillo,
dime lo que buscan matando al asesino.

Natalia Correa.


Foto mia.

lunes, 12 de julio de 2010

Endemoniada (2)

Después de la primer tormenta las palabras saquean
los argumentos,
el pretexto devela la máscara y viceversa,
lo que se pierde en un verso engreído
es mucho más doloroso que los años
transformados en vacio,
luz profana y disuelta
has de volver para conocer los daños
y los vestigios de un cariño.

Endemoniada
letra por letra entre naufragios distintos,
deriva de belleza madura que enciende
la llama y el salitre

Una vez enterrada la semilla
los cuerpos de lo que fuimos antes
florecen y se alzan como secos parpados
antes de mirar el agua..

Porque un poema no es derrumbe
palabra hueca que pueda olvidarse,
te doy tantas frases que en el odio
terminan refugiándose,
todo está en su órbita tan sonoro y triste,
sumergido entre el mar y sus tinieblas,
descalzos lienzos ocultan lo que arde todavía.

Endemoniada
hecha de terco desamor y ansias rotas,
espía que resplandece ante el olvido,
entre ramas y lenguas circula su veneno
reverbera como fiebre en su centro,
inquieta canalla de súbito poder,
emerge, seduce y miente
siente, destruye y vuelve.

Cruza y sé desvanece
entre los escombros,
de los fragmentos
hace su naturaleza,
dicen que arde como centella,
que avanza como una fiera,
rabiosa perfora el tiempo
con la esperanza de dormir
lo que va llevando dentro.


levantando sueños como tumbas
gime de pie al ritmo de una piedra,
con inútil ternura retiene los astros caídos,
mientras pulsos de melancolía levantan su corazón
Frio y frágil sendero donde enterrar todo ese amor.


Un ojo al filo de la hermosura
termina rompiendo tu imagen,
Señal de impaciencia y deseo
fuga que escribe en su pecho,
abierta a todo fulgor,
pensamiento que brota,
grito que hierve,
en un breve garabato,
mientras la lluvia
no sede en su interior.

los vientos juegan a engullir lenguaje
ojos, papel o navaja,
reunidos en alfabetos limpios,
promesas en combate de estos labios míos.

Por eso la palabra “nunca”
encarna en follajes y se desnuda,
con el terror de sentirse inhumana,
encendida y sin respuesta,
tiende a ser refugio en el vacio de la nada.

Me importa un carajo
que acuchilles estrellas,
que estés en tierra sorda y de escalofrió,
que te sientas tan solo
extrañando lo que fuimos,
ahora la endemoniada he de ser yo
y tu aquél imbécil que inexorablemente
me abandono, y que nunca un poema me escribió.

Natalia Correa.


lunes, 28 de junio de 2010

Calor de verso color de mundo


Calor de verso color de mundo,
eléctrico deseo que va palpando la noche,
que se deslinda de las horas tranquilas
para fundarse y crecer en el ruido,
de intocables grietas de conocidas mudanzas.

Tú resultas universo suficiente para fluir,
para quemar y enredar estrellas como faros,
así ofreces la posibilidad de decir mi amor en sueños,
siempre conoces mi afán y mi quietud
y vas como sombra dispersa
sembrando los ecos que diré mañana.

Erguida señal que viene vibrando
entre los rastros luminosos,
con cada día de paisajes y cortejos,
haremos de la risa suave arma,
que consiga detener el odio
retenido en la garganta.

Tú perfora lo golpeado, lo inexorable,
Canta los signos de creación y abismo,
desnuda las partes dormidas
de nuestra palabra,
inunda el aciago oleaje
cargado de profecías,
retén mi mirada
mientras sea invierno,
sálvame y protégeme
de este amor incierto.

Se puente de serpientes y guirnaldas
que en riesgo envuelve a su magia,
mientras la sed y el lenguaje
encuentran ya su marcha,
como nubes que con el beso
del agua simplemente se ensanchan.

Porque desembocar es desvanecer,
en las rotas arenas del polvo,
y los resquicios zurcidos del tiempo.

Por eso, caer ante lo atroz es negarse a lo dulce,
significa retroceder para cubrirlo todo
mientras no llegas, mientras no estás,
y sin embargo amanece.

Abre los ojos y date cuenta
que la imagen no es grito, ni reflejo,
dime de donde proviene la sequia
que hace que lo puro se levante,
antes de que el viento lo devaste,
antes de que sol ya no lo aguarde.

Calor de verso dolor de mundo,
cuchillo de verdad, palabra de principio
cuando los recuerdos son siniestros bálsamos
que a mi lado duermen,
la ciudad de cielo negro responde
en combate, con un festín de estrellas afiladas,
grabando lo vivo sobre sus muros,
huesos y calles desenterrándose
entre delirio y ceniza es lo que hay,
feroz brasa en los labios
con el sabor rabioso los años.

La música es el ángulo que moldea
nuestro encuentro,
presa escrita que deletrea
lo imposible, ya no a destiempo,
seremos dos párpados que sueñan
y construyen universos,
una flor nocturna
que nace de nuestro torrente,
seremos calor de mundo,
color de un verso transparente.

Natalia Correa.

Imagen de Alvarock Davii :
Acá puedes encontrar más de su trabajo.
http://www.flickr.com/photos/davii/2904287306/
Gracias carnalito que buena dupla foto-poética.

viernes, 4 de junio de 2010

Hombre de mar

Hombre real hecho de sed y polvo,
isla de lenguaje que guarda los pensamientos
de azul que alimenta simulacros
que crece y se adentra como frutos eléctricos.

Hombre de mar los deseos ajenos son ingobernables,
entre lo que se tiene y se desea crecen flores o pantanos,
lentas formas que tejen la música
por parajes extraños y lejanos.

Liquida incertidumbre de ojos y márgenes frescos
por eso desliza tu quietud sobre mi pecho
para dormir a los fantasmas
porque a tu lado la pausa es rostro desenvuelto
tantos nombres y acertijos se encuentran tibios
entre tus labios.

Hombre de presencia que inventa mis latidos,
deletreando lo que escribo,
llega siempre hasta la sombra,
a la quietud feroz del agua,
que se desliza y me enamora.

Su eco son mis puentes,
huella que encarna y sobrevive
por los caminos de la arena,
plataforma que amanece
sin rescoldos de vació,
delirante marea
que se divierte y crea,
los paisajes que hemos sido.

Esperas al filo de nuestro anegado recinto,
devorado nervio de pulso fugitivo,
con el estupor de sentirte tan vivo,
de lo profundo volverás
con la centella de agua para ser mi abrigo,
con el vaivén a la deriva,
a toda calma va por la vida.

Relámpagos sobre la piel
sigilos de mar de oscuro fulgor,
siglos de ti que descubro bajo el sol,
fronteras impacientes por prematuro oleaje
que retrocede, violento insomnio que crece y no sede,
por los huesos que han mirado ya la noche.
tan despiertos, tan humanos,
tan terribles,tan ufanos.

Por eso es que mi mundo son tus manos,
danzantes y transparentes cargadas de futuro
cargadas de placeres esperando algún conjuro,
inexorable ser que se conjuga con la sal,
así vuelve, así va, así es… mi hombre de mar.

Natalia Correa.



Foto mia. " BUSCANDO AL HOMBRE DE MAR"