Para mis lectores, cómplices, y amigos.

Busco compartir años de poesía aprendizaje, vicios y expectativas dejando libre la interpretación final.
Haciendo que la poesía se mueva y nos vaya mostrando algunas cosas que aún persisten en nuestra memoria. Ando en busca de poemas que no mueran, que me desafíen pero lo más importante que me brinden aprendizaje.
Como verán tarea nada fácil, pero confío que este dialogo abierto entre ustedes y yo dará frutos.
Bienvenid@s
Natalia Correa.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Retrato de agua.

A las casas y sus muros
los circunda la marea,
mientras el agua terrible,
se bebe los mundos,
y escupe palabras
que duelen,
como estrellas,
por unos segundos,
cuando todo arrasa
cuando nada queda,
las grietas apagan deseos,
los ojos se inundan,
y las manos se ahogan con penas.

La tierra hace de sí
registro furtivo bajo el agua,
se desvanece y se anega,
en un despoblado cuerpo
que retiene café mientras recibe la noche.

Tempestad
ancla que deletrea
su profundidad,
mientras se va
desbordando su caudal,
gota a gota a sangre fría
cada día de manera tan veloz
se siente ya la pesadilla.

Extraño río que ha escrito
sin saber a donde va,
las acuáticas formas
del instante, del ahora
que descubre y discute
el significado de la pobreza,
y su tan heroica resistencia,
mientras el sur se debate
entre el agua, la esperanza,
y sus sombras bastante desiertas.

Natalia Correa

lunes, 6 de septiembre de 2010

Esta tarde

Anoche,
esta tarde,
estamos repletos
de días abismo con negros álamos,
por eso y más,
con sinceridad absoluta,
ella ya no escribe,
sabe que al filo de la noche,
nadie juega y siempre llueve,
mientras el estruendo de su figura
y los rastros de su amor aparecen,
para regalarte su silencio,
con un beso transeúnte
capaz de conocer los días,
mientras la vida se va
por el foco ardiente
del poema,
mientras los astros y el mar
conocen su refugio,
te doy silencio que hierve,
amor que espera en las calles,
por el mundo,
con la magia del principio
y la experiencia de los años.

Natalia Correa


Foto mia editada por mi.

martes, 24 de agosto de 2010

Tregua:Una deconstrucción que devela cada frase con tintes de prosa y secreto.

Una carta lleva márgenes en blanco de insólitos vaivenes: es como desnudarse descarnadamente, sin saber. La noche se ha vuelto tan larga, con un leve dolor o huellas de un domingo.

“Dos puntos de justicia completamente solos”.

Sé de sobra que contigo me desdoblo, que contigo seré lo que deseo, pero por ahora estamos tan solos. Y es tan poco mi valor, que lo voy a esconder en un poema. Quizás no sea justo esconderte mi amor entre las hojas, o las pestañas y el vuelo de un pájaro. En todo caso la distancia nos empuja a la soledad…

Que llegan como el color a tu ventana”

El color significa, intuye, y magnifica lo que sentimos. Mientras me pregunto ¿cómo es que será tú mundo?, ¿Qué lo habitará que palabra será la que destape su magia?, ¿qué placer recordarás? mientras sonríes dejándome entrever el reflejo de tu ventana que se pinta y crece de manera salvaje.



Natalia Correa.

martes, 17 de agosto de 2010

Tregua

Tregua con entrega y margen dulce,
dos puntos de justicia completamente solos,
que llegan como el color a tu ventana,
dame tregua, sin nexo con idea,
para reír abiertamente en vísperas
del patíbulo y universo.

Raíces que anudan luz
por encima de la noche,
astros emergentes que brotan
abiertos sin soñar.

Reflejar la larga herida que ya nadie recorre,
esperar como sombra los secos pensamientos
para conceder la magia,
deslizar su filo por el insomnio y los epitafios,
conocer la muerte y dormir sus lustros
en mi cuerpo.

Dame tregua y siénteme porque
la historia de unas lágrimas no es suficiente,
porque sus destellos no han de consumirme,
sospecho que tu amor conoce a mis ojos
que tus labios tan vivos repiten su miedo,
que avanzas por encima de mi negado fulgor.

Entonces sé que esperar sólo nos dará
un enemigo en común: El tiempo,
así que, a mi lado ven que yo te llamo,
sin el volver de pájaro quemado
o su canto enrarecido,
tampoco con sombras frías
o frutos rencorosos,
sino con los secretos
y las sorpresas que te nombran.

Todo es mar, centro de agua,
fulminante rayo de palabras abiertas,
augurios frescos que se graban en la arena,
ya sin la cruel tristeza, o salvaje melancolía,
ahora el mundo se duerme sobre su geografía,
y el amor me dá lo que tanto pedía,
una vida contigo, sin la fatal lejanía,
y unos besos con sabor a tregua indefinida.

Natalia Correa.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Días extraños

Calibraré mi corazón como niebla
hasta quedarme sin tiempo, sin aire,
tejeré en cada palabra
la estrategia sutil de la risa,
mientras que la soledad arderá
como vestigio puro,
me rendiré con el frio taimado,
con el juego mediocre de tu amor con el mío,
para luego ser espada sin filo.

Perderé el paisaje que tanto soñaba,
por lo inerte, por la nada,
deambularé y me perseguirás
siempre con el tenebroso latido
de tu sombra.

Frontera ciega en los umbrales de mi noche,
a distancias siderales mi cuerpo, sus caudales y raíces
eran vivos ojos de impotentes manos.

Querré decir todo, y no podre
la inmovilidad y lo salvaje me lo impedirán,
con arduo empeño de un nunca conoceré la fragilidad,
sus anclas y sus flores, sus vicios y sus contradicciones.

Mientras tanto quedaremos absortos y conmovidos,
por el arpegio silencioso de un jamás,
al unisonó del viento y esos días extraños.

Natalia Correa.
Para RAPH.


Foto mia.

viernes, 23 de julio de 2010

El significado.

Evaporado verbo que circula extrañándote,
vena de mar y tragedia
donde la palabra crece,
sabor amargo que sube como agua dulce
para un rostro desconocido,
siento haber preservado un mundo diferente,
cuando tu vida es un infierno, que todo lo parte
que todo lo borra y sin más lo mata o ignora.

Soñar contigo es extrañarte sin destruirse,
dejarse ir, con los hombros sin el aire.
porque sobrevivir y poseer dolerá
sin embargo, la risa arrebatará lo imposible
lo negado y hará de nosotros un recinto sagrado,
aún no lo entiendes aún no lo sabes,
días terribles sin descanso han de venir
esperando florecer con la calma de un domingo.

Con esa calma quebrada que no sirve y engaña,
por que los ojos cuentan pájaros como nubes,
se muestran infranqueables evadiendo toda sombra.
por un amor que estornuda dulcemente.

Para reconocer el tacto de tu caricia
recuerdo la sola tarde,
la intrépida migaja de pan que se desvanece
la palabra que nos bordea y nos exige
en una tarde resulta en el paladar
que guarda lluvia y justicia antes de un final.

Para extrañarte detrás de tu tristeza
tendrás que ser preludio
que rompa la memoria,
existir y amar secadote bajo el sol,
así cada fragmento de mi palabra
escribirá tu respiración.

Vas como fragancia que se esparce por el mundo,
por que no sólo fuiste río de cien lenguas,
arpegio de fuego manso,
ni el llanto fuerte que derramo después
de un fracaso.

Aprendiendo de tu ser,
preservo y busco
las horas miedo,
la luz salvaje y recurrente,
sueños tendidos sin su amargura,
rabioso acervo de tu nombre, de tu mar
que a veces echa raíces.

Es entonces cuando comprendo
lo que extrañarte significa,
fríos diseminados torpemente,
mientras el viento nos conoce vivamente.

Labios de renuncia,
ojos de cuchillo,
dime lo que buscan matando al asesino.

Natalia Correa.


Foto mia.

lunes, 12 de julio de 2010

Endemoniada (2)

Después de la primer tormenta las palabras saquean
los argumentos,
el pretexto devela la máscara y viceversa,
lo que se pierde en un verso engreído
es mucho más doloroso que los años
transformados en vacio,
luz profana y disuelta
has de volver para conocer los daños
y los vestigios de un cariño.

Endemoniada
letra por letra entre naufragios distintos,
deriva de belleza madura que enciende
la llama y el salitre

Una vez enterrada la semilla
los cuerpos de lo que fuimos antes
florecen y se alzan como secos parpados
antes de mirar el agua..

Porque un poema no es derrumbe
palabra hueca que pueda olvidarse,
te doy tantas frases que en el odio
terminan refugiándose,
todo está en su órbita tan sonoro y triste,
sumergido entre el mar y sus tinieblas,
descalzos lienzos ocultan lo que arde todavía.

Endemoniada
hecha de terco desamor y ansias rotas,
espía que resplandece ante el olvido,
entre ramas y lenguas circula su veneno
reverbera como fiebre en su centro,
inquieta canalla de súbito poder,
emerge, seduce y miente
siente, destruye y vuelve.

Cruza y sé desvanece
entre los escombros,
de los fragmentos
hace su naturaleza,
dicen que arde como centella,
que avanza como una fiera,
rabiosa perfora el tiempo
con la esperanza de dormir
lo que va llevando dentro.


levantando sueños como tumbas
gime de pie al ritmo de una piedra,
con inútil ternura retiene los astros caídos,
mientras pulsos de melancolía levantan su corazón
Frio y frágil sendero donde enterrar todo ese amor.


Un ojo al filo de la hermosura
termina rompiendo tu imagen,
Señal de impaciencia y deseo
fuga que escribe en su pecho,
abierta a todo fulgor,
pensamiento que brota,
grito que hierve,
en un breve garabato,
mientras la lluvia
no sede en su interior.

los vientos juegan a engullir lenguaje
ojos, papel o navaja,
reunidos en alfabetos limpios,
promesas en combate de estos labios míos.

Por eso la palabra “nunca”
encarna en follajes y se desnuda,
con el terror de sentirse inhumana,
encendida y sin respuesta,
tiende a ser refugio en el vacio de la nada.

Me importa un carajo
que acuchilles estrellas,
que estés en tierra sorda y de escalofrió,
que te sientas tan solo
extrañando lo que fuimos,
ahora la endemoniada he de ser yo
y tu aquél imbécil que inexorablemente
me abandono, y que nunca un poema me escribió.

Natalia Correa.